Sí, ya se que pasaron varias semanas, pero siempre escribo algo sobre los recitales y conciertos a los que voy… y el recital de Charly no va a ser la excepción. Besides… prepárense: En los próximos días pretendo escupir todos los posts que tengo pendiente escribir, y nunca me hago los 10′/15′ para escribir y publicar.
Nunca había ido a escuchar a Charly en vivo. En gran parte, por desconfiado, por no querer pasar por la situación de que el show esté anunciado, digamos, para las 22, y arranque a la 1am, o que Charly se enoje con el sonido, patee todo y se vaya a la mierda, o que Charly esté tan "high" que en lugar de disfrutar de su excelente música uno termine "disfrutando" de sus extravagancias.
Cuando el "nuevo" Charly reapareció hace unos meses, con la idea de hacer una gira sudamericana, y cerrarla festejando su cumple con un recital en Velez… me dieron MUCHAS ganas de ir. Así que hice a un lado mis prejuicios, y saqué la entrada. En las semanas siguientes, mi miedo se fue para el otro lado: A Charly se lo veía tan distinto, tan relajado, tan… no se, tan-no-como-lo-conocemos, que empecé a preguntarme si este Charly podía dar un show en Velez. ¿Este era Charly? ¿O Charly era el anterior?
Bueno, menos mal que hice a un lado mis prejuicios y saqué la entrada y fui: El show estuvo muy bueno, Charly le hizo el aguante a la lluvia, la banda puso todo lo que había que poner, el sonido desafió el viento, y me pude dar el gusto de escuchar a Charly en vivo, quizás en uno de sus mejores momentos, al menos de mediados de los ’90 a esta parte.
La lluvia fue un tema: Provocó que tuvieran que sacar las pantallas laterales del escenario, que tuvieran que bajar la pantalla de la torre de sonido central, y que tuvieran que sacar luces, y que tuvieran que tocar bajo el agua (un MAESTRO Fabián Vön Quintiero dándole a los teclados bajo los nylons que le ponían para parar el agua). Y más allá de como afectó al show, a mi me afectó en el sentido de que me empapé, mal, y me cagué de frío, remal. Nunca pasé tanto frío. Posta.
Pero bueno, sarna con gusto no pica, y –especialmente con los clásicos–, pude desconectarme del cuerpo, el agua y el frío, y disfrutar la música del gran Charly García.
La frutilla del postre fue la presencia de Luis Alberto Spinetta, nada menos que para hacer Rezo por vos, tema que me fascina. Tal vez el rubro invitados es el único que no estuvo a la altura de las expectativas: Spinetta estuvo genial, pero me quedé con gusto a poco… y no se por qué, me había imaginado que iba a ver más invitados al show.

En algunas semanas más, saldrá a la luz el nuevo album solista en inglés de Per Gessle, Party Crasher. El primer single, Silly Really, ya está en rotación en las radios suecas (y tal vez en algún que otro mercado roxette-friendly europeo, probablemente en el resto de Escandinavia y quizás Alemania).
Volvamos. The World According to Gessle es un album que me encanta. Siempre me pareció que en su momento no fue apreciado como lo merecía, quizás porque salió en una época en la que Roxette había perdido ya buena parte de su empuje; localmente en Argentina no tuvo prácticamente nada de promoción, así y todo un par de singles anduvieron relativamente bien en la radio, y fue un disco que se conseguía fácil en cualquier disquería. Es más, la excusa oficial para re-editar el album es que ya no se consigue… y si bien hace rato que no miro, será así en Europa, porque lo que es acá, hasta no hace mucho si lo buscabas lo encontrabas.


